La elección del colegio es de esas decisiones que nos quitan el sueño a los padres. A mí me ha pasado hace poco y la verdad es que es algo que nos tenía en tensión. No es solo el tema de dónde se deja a los niños de 9 a 5; es el lugar donde crecen, hacen pandilla, se aprenden valores y también donde se forjan para la vida real futura.
Los colegios concertados son un término medio ideal para bastantes familias. Hablamos de calidad de enseñanza con un toque especial que puede estar centrado en bilingüismo, religión o deportes, que hace que sea realmente interesante.
Los colegios concertados en España
Nuestro país tiene un tanto por ciento reseñable de familias que acuden a la educación concertada, como nos confirman desde el Centro Madre de Dios Ikastetxea. Hablamos de un proyecto educativo y de una educación de calidad por la que cada vez más padres apuestan.
¿Qué es un colegio concertado?
Aunque hemos comenzado hablando de las bondades que tiene este tipo de colegios, lo cierto es que es posible que no tengas del todo claro en qué consisten. Pues bien, son unos centros privados que reciben dinero por parte de la administración pública para las etapas de enseñanza obligatoria que van de Infantil a Eso, a veces hasta Bachillerato. No son cuotas obligatorias como pasa con los privados, pero sí pueden ser en algunos centros “voluntarias”, donde se incluyen el comedor, los uniformes y las actividades, lo que puede ascender a unos 100/300 euros mensuales.
Existe libertad a nivel pedagógico; son bilingües y tienen métodos activos de enseñanza. Hay muchas ciudades en las que no es fácil contar con plaza y hasta hay sorteos, por no hablar de colas, papeles y nervios. Todo depende del centro.
La principal ventaja a nivel familiar que suelen tener es que pueden cursar desde Primaria hasta Bachillerato en el mismo centro y suelen ser ideales en materia de conciliación por sus horarios.
Pasos para elegir sin volverse loco
- Visitas de puertas abiertas: Suelen producirse en la mayoría de los centros entre los meses de octubre y febrero. Una buena decisión es ir de visita, donde puedes ver cómo están los niños, los patios, las aulas y ver si las familias están contentas y la calidad del profesorado. Es buen momento para preguntar sobre el bilingüismo que se imparte en el centro.
- Conocer más el proyecto educativo: Hay que saber qué metodología es la que se usa, si la tradicional o la más innovadora. El ratio profesor/alumno debe ser de unos 25 por clase. De igual forma, es un momento ideal para conocer las extracurriculares que tienen, desde inmersión en inglés y deportes federados hasta música.
- Cuotas transparentes: Se debe saber, en el caso de que haya que afrontar pagos, cuáles son y qué extras se pueden pagar. Todo esto hay que tenerlo claro.
- Instalaciones atractivas: El gimnasio debe ser cubierto, tener comedor propio, tener previsto todo el tema del transporte en bus y una biblioteca buena. El patio debe tener espacios verdes y no solamente cemento. De la misma manera, deberá ser un centro donde la tecnología tenga un papel principal con pizarras digitales o tablets.
- Claustro estable: Los profesores deben estar fijos durante años y lo recomendable es que no haya rotaciones anuales. Siempre es preciso que esté disponible el tutor para charlar con él.
- Opiniones reales: Lo ideal es que puedas saber más sobre el centro y lo que se opina en grupos de Facebook o foros de padres. No hagas caso a las estrellas de Google, puesto que a veces son falsas.
- A nivel personal: Bueno, personalmente, como truco para elegir bien, establecimos una lista de prioridades de lo que era importante para nosotros, como los idiomas, la religión y los horarios. Puntuábamos de 1 a 10 cada colegio y elegimos.
El gran papel que realizan para la familia española
Los colegios son un eje importante para la conciliación y las familias. Una madre trabajadora deja al niño sus ocho horas y lo recoge por la tarde con la posibilidad de que haya realizado allí hasta sus actividades extraescolares, lo que supone una gran paz a nivel mental para las madres y los padres en el día a día. Cada trimestre se establecen reuniones con los profes, una tradición que además es de gran utilidad para saber cómo va el niño. Al poder cursar la educación en el mismo centro, crecen en una pandilla juntos y es una red social que les acompaña, en algunos casos, para toda la vida.
Costumbres que moldea el concertado
Al final estamos ante unas costumbres; desde los cafés de los padres y madres a la entrada al clásico cotilleo por las notas, elegir bien colegio influye no solo en los alumnos, también en los progenitores. Lo ideal es que los centros tengan actividades extra de las que enriquecen. Aquí depende del centro, desde teatro a pádel. Incluso en muchos centros los padres participan en churros solidarios. Hay fiestas que se suceden, desde patronas a graduaciones, donde la familia puede celebrarlo al completo y se hacen fotos. Jornadas para el recuerdo, en definitiva.
Unas ventajas que al final enganchan a las familias
La calidad suele ser alta, con profesores motivados que cuentan con recursos extra. Hay continuidad en la educación y no cambios de centros. Los horarios son flexibles y reina la conciliación. Estamos ante valores afines, donde se puede elegir el ideario.
¿Qué errores suelen producirse al elegir?
A veces no se toma el tiempo necesario para elegir bien o se opta por el centro bilingüe sin saber realmente si son nativos. Hay que tener claro cómo es la calidad del centro para escoger de manera adecuada.
Una mirada al futuro
El bilingüismo será real y habrá más opciones educativas. Se cree que habrá más asignaturas, como por ejemplo algunas que traten de IA o de robótica. La digitalización que ya entró será aún más importante, puesto que las apps serán parte del día a día.
Como has podido ver, los colegios concertados ya son parte del corazón educativo de nuestro país. Solo debes tomarte el tiempo necesario para poder elegir aquel que se adapte más a las necesidades de tus hijos y de tu familia.

