Existe una diferencia importante entre hacer un viaje y vivir una de esas experiencias que de verdad puede cambiarte por dentro. Aunque parezca mentira, no siempre es algo que tiene que ver con el destino. En ocasiones, lo que de verdad marca la diferencia es la forma en la que se plantea dicho viaje.
Durante muchos años, la mayor parte de los viajeros lo hacían de manera similar: se recurría a paquetes cerrados, itinerarios repetidos, horarios ya marcados y poco espacio para salirse de lo ya previsto. En realidad, es una opción segura, pero muchas veces falta algo. Muchos dicen que parece no estar viviendo algo único.
Los viajes de autor vienen a responder a una necesidad
En esta época que vivimos, se demandan otros tipos de viajes, los llamados de autor. Esta es una manera de viajes que busca alejarse, como nos comentan desde Prime Expedition de lo estándar y buscar cubrir espacios más personales: identidad propia, experiencias diseñadas a medida y con la intención como gran protagonista.
¿En qué consisten los viajes de autor?
Aunque este térmico puede parecer una tendencia o etiqueta, lo cierto es que cuando se entiende bien, el fondo que tiene es importante.
Los viajes de autor no son solo viajes personalizados. Están bastante más elaborados. En su itinerario debemos decir que no se construye solo en base a destinos, sino que busca ser una forma concreta de entender el viaje.
Por lo general hay alguien detrás, pudiendo ser un guía con experiencia, una agencia especializada o un viajero que tenga años de experiencia, el cual diseñará el recorrido con un criterio claro. El objetivo no es ver más cosas, sino verlas mucho mejor.
Todo esto se nota mucho en los detalles, puesto que los sitios no están tan masificados, ritmos más humanos y actividades que tienen sentido y que no son solo para tachar.
Conexiones reales con el entorno
Se podría asemejar la diferencia entre comer en un restaurante de menú rápido o en uno en el que haya pensado cada uno de los platos.
La personalización es el verdadero cambio
Entre los puntos más importantes que tienen esta clase de viajes destaca la personalización. Uno de los puntos clave de este tipo de viajes es la personalización. Pero no entendida como elegir hotel o cambiar una excursión, sino como adaptar el viaje a la persona. Hay que tener claro que no todo el mundo viaja de la misma forma.
Algunas personas solo quieren desconectar, otros moverse, otros aprender y también los hay que buscan perderse sin rumbo o desea disfrutar planificando los detalles.
Los viajes de autor tienen en cuenta este tipo de temas. No es igual el diseño de un viaje en la naturaleza para alguien que ya está experimentado en montaña para los que solo quieren caminar y desconectar. Aunque el destino sea el mismo, le experiencia puede cambiar por completo.
Aventura con sentido: más allá de sentir la adrenalina
Cuando hablamos de viajes de aventura, en ocasiones pensamos en actividades extremas. Lo cierto es que pueden ser parte del viaje, pero no son algo esencial.
Aquí debemos saber que la aventura está más relacionada con ver y salir de lo que ya se conoce.
Algunos ejemplos son:
- Dormir en un lugar remoto
- Hacer un recorrido por un paisaje que no aparece en las clásicas guías
- Adaptarse a distintos ritmos
- Vivir situaciones que no estén del todo controladas
- No es buscar riesgo, sino de abrirse a lo inesperado.
Lo cierto es que, curiosamente, es lo que bastantes personas buscan hoy. No es adrenalina sino autenticidad.
La naturaleza es el punto de conexión
En entorno natural suele estar presente la mayoría de las veces en la naturaleza. No hablamos de que sea un mero fondo, sino que es como protagonista.
Ahora se suele decir que se vive bastante desconectados del entorno natural, donde esta clase de viajes nos ofrecen algo que no es tan sencillo de encontrar actualmente: espacio, tiempo y silencio.
Se busca menos turismo, pero más experiencia
Entre los cambios más importantes en los viajes debemos saber que las personas cada vez quieren hacer menos turismo del llamado clásico. Sí, ese que consiste en visitar lugares de manera rápida, ir acumulando fotos y seguir un itinerario ya cerrado.
Ahora se quiere:
- Comprender mejor los destinos
- Relacionarse más con el entorno
- Disfrutar de experiencias que no sean replicables
Hablamos de unos viajes que no están pensados para todo el mundo, sino para personas en concreto, lo que termina haciendo que todo tenga más sentido.
¿Cuál es el papel de la persona que diseña el viaje?
No hay que olvidar que detrás de este tipo de viaje hay personas. No hablamos de productos automatizados. Debe haber personas que estuvieron en esos sitios, que los conoce y que saben qué es lo que merece la pena y qué es lo que no.
El criterio importa y mucho, puesto que estamos ante un mundo en el que hay bastante información, donde lo complicado no es encontrar opciones, es elegir bien.
La importancia del ritmo
Los viajes de autor se diferencian de los habituales en el ritmo. En los organizados todo está muy comprimido, por lo que se ven cosas en poco tiempo.
Lo que sucede en los de autor es que se da prioridad a pasar más tiempo en el sitio, no ir con tantas prisas. Se busca dejar espacio para lo que no se espera, lo que hace que cambie por completo la experiencia.
Cuando no estamos pendiente del reloj, comenzamos a observar más conectar y disfrutar de otra forma.
¿Quiénes son las personas que son para esta clase de viajes?
Como decimos, no son para todo el mundo y está bien que sea así. Son una serie de viajes en los que se valora más la experiencia que la cantidad de sitios que se visitan, puesto que se busca salir de lo típico.
Son personas que están abiertos a las sorpresas, pero no hace falta ser un aventurero extremo, pero si tener algo de curiosidad y de vivir el viaje de otra forma.
Una manera diferente de comprender el turismo
Nos encontramos ante un cambio más profundo, donde la gente quiere dejar de consumir solo destinos y comienza a focalizarse de verdad en vivir la experiencia. No se sustituye a otras formas de viajar, pero sí que abre una puerta distinta. Para los que la cruzan es complicado volver al turismo de antes.
Cómo son estos viajes de autor actualmente
La tecnología ha ayudado a que la logística sea más sencilla. Esto ha hecho que se democraticen las aventuras, de tal manera que cualquiera que tenga un móvil y ganas, pueda montarse itinerarios únicos que se ajusten al ritmo, presupuesto o a los estados de ánimo.
La planificación
Aquí está el comienzo de todo. Existen plataformas como Strava que utilizan millones de datos de corredores, ciclistas o deportistas, que son capaces de dibujar rutas personalizadas.
Estas apps son capaces de generar un track GPS donde aparecen los desniveles exactos, donde aparecen tiempos reales que se basan en tu historial de entrenamientos y hasta precisiones de viento de los que puedes ver los datos hora a hora. No son mapas genéricos, son personalizados.
La inteligencia artificial ha entrado con fuerza y ya no podemos decir que es ciencia ficción. Hay herramientas que analizan tus preferencias pasadas y te pueden dar planes completos. Si eres de los que detestas la multitud de gente, puede armarte un viaje con sitios remotos, avistamientos de fauna mágicos o hasta recomendaciones de calzado más idóneo o de prismáticos para el viaje.
Estamos algo que puede ser de gran ayuda para algunas agencias de viaje de autor, o para ti si quieres preparar el viaje por tu cuenta.
La tecnología en los wearables
Tiene un papel importante, como por ejemplo si hablamos de los wearables, donde los relojes Garmin o Suunto o Apple Watch, ahora pueden medir tu ritmo cardíaco, oxigeno en sangre o la altitud en tiempo real.
Cuando detectan fatiga extrema o hipoxia, lo que hacen es vibrar y sugiere que pares.
Los drones
Este es otro campo interesante. Hasta no hace mucho, las fotos en las cimas eran selfies con el brazo estirado que nunca eran de lo mejor. Ahora se puede poner un dron pequeño de esos que caben en la mochila y que es capaz de capturar tomas aéreas épicas de tu grupo haciendo farting o escalando.
Algunos vídeos salen realmente atractivos y hasta podríamos decir que muchos parecen profesionales. Luego se pueden editar con el móvil con CapCut y listo.
Lo cierto que los drones con cámaras térmicas son de gran ayuda cuando se quieren localizar senderos con poca visibilidad por niebla o compañeros que se pierden en expediciones de grupos.
El papel de la realidad aumentada
Cada vez la vemos más presente en las rutas interactivas. Aquí, hay Apps en las que se enfoca una montaña con tu móvil y aparece info en 3D del itinerario, el problema, la fauna local e incluso las leyendas del ligar.
La conectividad satelital
Gracias a ella ya no hay puntos ciegos. Existen ahora dispositivos que te envían mensajes de texto incluso aunque no haya cobertura móvil. Esto me salvó a mí en una travesía con mi hermano que hicimos en Islandia, donde la señal era escasa, y pude avisar a mis amigos de que todo estaba bien, aunque había una gran ventisca.
Cuando hay emergencias, solo tienes que enviar una posición exacta a rescates locales. Son unos euros que merece la pena pagar por disfrutar de una tranquilidad absoluta.
No todo es perfecto
La tecnología también puede fallar en las aventuras y estar dependiendo de apps es algo que puede acabar por matar la esencia. Esto hace que se pueda ver cómo hay grupos que están tan pegados al GPS que no ven desvíos que dan acceso a cuevas o cascadas secretas.
Recordemos que las baterías también se agotan, por lo que merece la pena llevar siempre powerbanks que sean solares y también hay que saber que en zonas remotas, disponer de cobertura por satélite cuesta dinero.
El balance es positivo
De todas maneras, como ya imaginarás el papel de la tecnología ha conseguido que los viajes personalizados sean más inclusivos. Existen familias con niños que montan todo tipo de aventuras adaptadas, así como rutas con paradas naturales o incluso se ven planes con personas que tienen sillas de ruedas todoterreno para quienes tienen movilidad reducida.
En los alojamientos, la personalización también está presente. Existen páginas de Glampling que utilizan la IA para ajustar las temperaturas de las tiendas en base a los patrones de sueño o incluso hay cocinas robot que pueden preparar desayunos con lo que le digas. Sí que es verdad que nos puede parecer algo más propio de una película futurista, pero ya es posible.
¿Y la sostenibilidad?
Aquí también es ganadora y hay Apps como Litterari que gamifican la recogida de basura en las rutas, de tal forma que premian con descuentos que se pueden obtener en las próximas aventuras. Hay también plataformas que optimizan rutas para minimizar huella y también apps de reforestación con las que es posible adoptar a árboles.
Si eres un viajero foodie-aventurero, puedes disfrutar de Google Maps que tiene un Street View histórico que te lleva a cantinas perdidas de las que nadie habla en Trip Advisor.
¿Qué pasará en el futuro?
Hacer de futurólogo no es sencillo, pero las perspectivas son bastante interesantes, puesto que habrá Gafas AR como las de Meta que van a proyectas una serie de hologramas de guías históricos en ruinas. Se habla de motos voladoras para accesos imposible. Eso sí, lo más importante no cambia, la aventura va a ser tuya, y la tecnología solo tiene un efecto multiplicador.
El papel de la tecnología en los viajes de aventura personalizados es fundamental y hace posible no solo hacer realidad muchos sueños, también ir más lejos en muchas experiencias, lo que es realmente una maravilla para el viajero o el turista.

