Hablamos de decoración. De cómo cambiar la apariencia de un armario. Por ejemplo, el armario que tienes en tu alcoba. Para eso te vamos a presentar algunas ideas, que puedes aplicar de manera individual o combinándolos.
El tema nos lo inspiró el programa Bricomanía. En sus últimas temporadas, este popular programa de televisión, que compartía con los telespectadores trucos de bricolaje casero, pasó a ser presentado por la presentadora vasca Yolanda Azola. En estos capítulos, que se emitieron en canales temáticos de televisión TDT, como Nova, y que están reunidos, muchos de ellos en el canal de YouTube que tiene la productora del programa, Yolanda se centraba en reformar y redecorar habitaciones de casas reales.
Se supone que los espectadores se ponían en contacto con el programa para que les ayudará a solucionar un problema concreto en la reforma de sus hogares y hasta allí se presentaba el equipo dispuesto a echar una mano. Yolanda de Bricomanía les daba una solución y la presentaban, paso a paso, en un capítulo en el que participaba el espectador que había hecho la consulta. Enseñaban cómo hacer la reforma, de manera que la audiencia pudiera replicarlo. Eran capítulos muy instructivos.
En uno de ellos, una chica joven hereda la casa de la familia en un pueblo y decide montar su dormitorio en la alcoba en la que dormía la abuela. Cuando Yolanda entra en la habitación, se queda sorprendida. Sus ojos se van hacia un armario viejo de madera maciza y señala que armarios como estos ya no se fabrican. Sería una lástima desprenderse de él. Pero claro, la apariencia del armario no encaja en la estética de un dormitorio para una chica de unos 20 años de hoy en día. Y se propone hacerle unos cambios. Lo pinta con pintura a la tiza, le cambia los tiradores y cubre la parte central de las puertas con papel pintado. Al final del trabajo, el armario parece otro.
Te explicamos estas acciones y otras que puedes realizar. Estos son algunos cambios que puedes hacer para personalizar y modificar tu armario.
Pintura a la tiza.
La pintura a la tiza o Chalk Paint es una pintura perfecta para restaurar muebles. Agarra perfectamente en superficies de madera y en melanina, incluso si ha sido barnizada o lacada. Cubre toda la madera en unas pocas manos y no necesita barniz para el acabado.
Tenemos una gran variedad de colores en la pintura a la tiza: blanco, negro, beige, verde. Lo que no vas a encontrar son tonos de madera. Con esta pintura le das una imagen completamente nueva y refrescante al mueble.
Uno de los pasos importantes para aplicar esta pintura es preparar el mueble. Para eso, primero debemos limpiarlo con un trapo. Después quitaremos los herrajes. Sería bueno pasarle una lija de grano fino por toda la superficie, como si estuvieras utilizando una bayeta, con suavidad. Aquí lo importante es que se le vaya el brillo, la capa protectora. Volvemos a limpiar la madera para que no quede polvo sobre la superficie.
Ya tenemos el mueble listo para pintarlo. No te preocupes si no queda uniforme con la primera mano. A medida que le demos más manos, la pintura se igualará. Es importante leer las instrucciones y esperar el tiempo de secado que indica el fabricante entre mano y mano. Por lo general son 30 minutos.
Esta pintura la podemos aplicar con brocha o con rodillo. Aunque utilicemos rodillo, la brocha es necesaria para llegar a los rincones más recónditos. Normalmente con dos capas ya está pintado el mueble.
En principio no necesita que le apliquemos ningún barniz, pero le puedes dar un poco de cera con un trapo de algodón para proteger la pintura. La cera terminará dándole un tono mate. Si queremos abrillantarla, tendremos que pulir.
Cambia los tiradores.
Cambiar los tiradores es un gesto sencillo con el que modificas de manera significativa un armario. También, si lo deseas, puedes cambiar la cerradura, o si quieres, el escudo exterior que la protege en la puerta. Las llaves de los armarios tienen medidas estándar, y si lo deseas puedes encontrar una compatible en cualquier tienda que haga duplicado de llaves.
Respecto a los tiradores es muy sencillo. Suelen venir fijados con un tornillo. En webs especializadas como Manigrip, la tienda online de un fabricante de manivelas y manillas con más de 30 años de experiencia, puedes encontrar algunos realmente bonitos. A mí me encantan los que están fabricados en porcelana o en plomo envejecido. Dan al mueble un toque vintage muy interesante.
También puedes encontrar tiradores en muchas ferreterías, pero yo te propongo que recurras a internet, porque la variedad de modelos suele ser mayor. Fíjate bien en las medidas y asegúrate de que el tirador que compras es compatible con el original. De todos modos, si te equivocas tampoco pasa nada. No suele ser un objeto demasiado caro. Y si tienes imaginación, siempre le encontrarás un uso.
Otro de los elementos del armario que puedes cambiar, sobre todo si no te gustan o están rotos, son lo herrajes, como la placa escudo de la cerradura, de la que hemos hablado, las manecillas de los cajones o las bisagras.
Muchos armarios dan la opción de cambiar las patas. Estas suelen venir enroscadas. En el mercado es probable que encuentres algunas compatibles, aunque el mueble sea antiguo. Aquí si te recomiendo que acudas a una ferretería para no comprar unas que no te sirvan.
Poner vinilo adhesivo.
En un piso que alquilamos, dentro de la habitación teníamos un armario de dos puertas con un espejo de cuerpo entero que a mi mujer no le gustaba nada. Acudimos a un hipermercado del bricolaje y compramos un vinilo para muebles. Con él cubrimos el espejo, dejándole una apariencia de cartel art déco que quedó realmente atractivo.
La oferta de los vinilos es impresionante. Tienes desde diseños de todo tipo. Desde imitaciones a madera o a mármol, hasta dibujos abstractos, con líneas de apariencia en 3D o con estampado psicodélico, y otros con rayas o motivos florales que se van repitiendo. También tienes figuras como un cartel o la cara de un león. Pero para colocar estos últimos debes ser más diestro, para que el dibujo quede centrado.
El vinilo es una pegatina plástica con un adhesivo potente. Para colocarlo tienes que quitar todos los adornos y dejar la superficie lisa. Toma bien las medidas y pásalo al vinilo, dejando un margen sobrante de medio centímetro por cada lado. Recorta, a continuación, las piezas de vinilo con una tijera.
El vinilo hay que pegarlo en la superficie poco a poco. Estirando para que no se formen pliegues ni bolsas. A medida que vas retirando el protector de la parte adhesiva, la vas pegando. Una vez colocado, cortas el sobrante con un cúter.
El problema que tiene el vinilo, si alguna vez te cansas de él, es que es difícil de quitar, pero no imposible. Un secador de pelo colocado en modo aire caliente, te puede ayudar a ir despegándolo poco a poco, ya que el calor ablanda la cola.
Recuerda que no puedes pintar encima, ya que es impermeable. Si optas por esta opción, elige bien el diseño que vas a utilizar y convéncete de que este cambio va a ser duradero.
Poner papel pintado.
Un recurso al que recurrió Yolanda de Bricomanía, en el ejemplo que relatamos en al inicio del artículo, fue el de poner papel pintado en el centro de las puertas del armario. Estas puertas tenían un adorno. Fue la parte interior del adorno, lo que decoró Yolanda con el papel.
Para hacer esto, yo propongo, si es posible, retirar el marco de adorno, pegar el papel pintado, y volverlo a colocar. Le da un acabado más pulido. Ojo, debes asegurarte de que puedes retirar el marco y volverlo a poner sin problemas. Si no, no te arriesgues a quitarlo.
El papel pintado puede dar un toque moderno si lo combinamos con otras técnicas como la pintura a la tiza, aplicándola en el resto del mueble. Si ese mismo papel lo utilizamos en otros elementos de la habitación como forrar los cajones de los muebles de la mesita de noche o el cabecero de la cama, damos un aire de continuidad bastante atractivo.
Con el mismo sentido que le hemos dado al papel pintado tenemos otros recursos como el textil. Las telas estampadas nos pueden servir para decorar mueves empleándolos del mismo modo. Estas telas se pueden pegar con cola de carpintero.
Igualmente, el vinilo adhesivo, del que hemos hablado en el apartado anterior, lo podemos usar para dejar un adorno. Tenemos varias opciones para personalizar un armario. Opciones decorativas que le dan un toque personal al mueble y lo convierten en un producto único.
Cambiar las puertas.
La revista El Mueble nos presenta en un artículo varias propuestas para personalizar un armario. Gran parte del artículo gira en tono a la idea de cambiar las puertas. Esta es una opción más costosa que todas las que hemos visto hasta ahora, pero te permite cambiar la apariencia del armario, conservando todo el espacio de almacenamiento. Como propuesta estética, me parece interesante, pero debes detenerte a hacer números. Podría darse el caso que cambiar las puertas te saliera más caro que comprar un armario nuevo. De todos modos, te comento algunas sugerencias que nos hace la revista, para que te sirvan de referencia.
Una de estas ideas es colocar puertas con celosía. Estas puertas perforadas consiguen ventilar el interior del armario. Lo cual es positivo para que no acumule humedad.
Unas puertas que quedan bastante bonitas en un armario son los cuarterones. Son esas puertas antiguas que se ponían en las casas, en la que la mitad superior de la puerta estaba acristalada con dos filas de cristales enmarcados con listones. Podemos colocar cristales opacos, o bien cristales traslúcidos y en parte de atrás un visillo.
Unas puertas prácticas que están marcando tendencia son las puertas de cristal o de metacrilato. Dan la opción de poder ver el interior del armario desde fuera, mientras este queda cerrado. A mí no es una opción que me convenza demasiado. Te obliga a mantener el armario ordenado en todo momento. Yo prefiero que un armario cerrado no quede a la vista. No por nada, sino por intimidad.
Otra opción bastante utilizada es colocar puertas camufladas. Que el armario sea del mismo tono y color que la pared. Sin ningún tipo de adorno. De manera que el mueble pase completamente desapercibido. Es difícil que un armario no sea visible. Es, junto a la cama, el mueble más aparatoso de la habitación. Esta alternativa entraría dentro de un estilo de decoración minimalista que pretende crear sensación de amplitud.
Colocar una cortina.
En la misma línea que la revista El Mueble, el suplemento de decoración e interiorismo de la revista femenina Elle nos presenta algunas ideas para personalizar un armario. Me he querido detener en una que me ha llamado la atención. Y es la de colocar una cortina para cubrir el armario.
En el ejemplo que nos presentan, colocan una barra sobre la que cuelgan una cortina opaca, y al descorrerla descubres un pequeño vestidor con un armario sin puertas y un mueble cajonero. El texto del redactor señala que recurre a esta propuesta para evitar que la habitación se vea recargada. Indica que es una solución fácil y económica, que mejora la calidez y la elegancia de la estancia.
Añade, por último, que esta propuesta se puede llevar a cabo en cualquier armario, quitándole las puertas o simplemente cubriéndolas con una cortina.
No puedo negar que es una idea rompedora; como mínimo original. Es un elemento que no te esperas encontrar y que le da un aire completamente diferente al dormitorio.
Como estamos viendo, puedes cambiar la imagen de tu armario con imaginación. Unas ideas te llevarán más tiempo ponerlas en marcha, otras requerirán más destreza, pero es la inventiva, la herramienta que puede transformar el estilismo de tu dormitorio sin necesidad de comprar nuevos muebles.

